¿Qué entendemos por calzado no convencional para el entrenamiento de la Fuerza?

Dicho de otra manera, ¿Por qué usar un calzado diseñado para running a la hora de entrenar la fuerza?, ¿no son cosas distintas?; el objetivo de dicha presentación es llegar a ustedes con otra forma de ver las cosas, con sus justificaciones pertinentes, y proponer un camino más sencillo  para dar respuesta a problemas complejos. 

muchas veces menos es más”

Hoy en día parecería que los calzados deportivos responden más a cuestiones de mercado que a la salud de nuestro cuerpo; debido a ello es que especialistas, entrenadores y deportistas profesionales han comenzado a estudiar y analizar la importancia que tiene el calzado por ser la base de sustento de nuestro cuerpo a la hora de comenzar un entrenamiento de la fuerza.

Gracias a los aportes de grandes referentes en el área del Acondicionamiento Físico y de La Fuerza como Gray Cook, Mike Boyle y Bill Hartman, entendemos que en el tobillo debe predominar la movilidad por sobre la estabilidad articular; lamentablemente los calzados deportivos generan una restricción de movimiento en dicha articulación a la hora de efectuar los ejercicios más básicos, por ejemplo realizar un salto, una sentadilla o despegue. Peor aún, en un ejercicio unipodal como puede ser una estocada, donde requerimos no solo movilidad del tobillo y cadera sino que también la propiocepción es solicitada en gran manera.

Debido a ello es que se retoma el concepto del calzado minimalista haciendo referencia básicamente a volver a las fuentes y plantear las cosas de un modo más simple y sencillo. Es decir, analizar varias de las causas y efectos que un calzado puede tener sobre nuestra base de apoyo –pies y tobillos- y su repercusión en todo el resto del cuerpo. Por eso es que un calzado para poder ingresar dentro de esta categoría deberá reunir ciertas características:

  • tener una suela liviana y flexible,
  • permitirle a cada dedo libertad de movimiento,
  • nada o mínimo realce sobre la parte posterior,
  • talonera adaptable

Mientras que el calzado tradicional para running se caracteriza por:

  • suela más dura y rígida
  • realce en la parte de la talonera (algunas vienen con cámaras de aire),
  • además de ser grandes y anchas
vibram
Five Fingers
converse
Calzado estilo Chuck Taylor de Converse

Ahora bien, si no tengo este tipo de calzado… ¿no puedo entrenar correctamente la fuerza? claro que sí, simplemente estamos aconsejándote sobre lo que es considerado óptimo. Podemos encontrar en esa categoría a las Five Fingers de Vibram, Merrell Trail Glove. Así y todo se pueden conseguir zapatillas deportivas con grandes similitudes, lo que las convierte en un fantástico calzado para entrenar la fuerza y ejercicio físico, como pueden ser las New Balance Minimus, Nike Free, entre otros. Otro calzado que da grandes resultados son las Chuck Taylors, o sino, el más económico y efectivo que conozco y recomiendo vivenciar alguna vez… entrenar descalzo.

Algo muy común es ver realizar una sentadilla en un gimnasio, ¿no es cierto? Ahora bien, veamos qué sucedería si lo realizo con un calzado adecuado y con uno que no reúne las condiciones básicas para tal fin.

descalzo
Entrenamiento descalzo

Seguramente nos vamos a encontrar con la siguiente secuencia: Quien tenga el taco sobre el talón va tener una inclinación mayor del tronco hacia el frente, con el desgaste que eso generará sobre las articulaciones aledañas como son las rodillas, caderas y sobre todo en la espalda baja; ya que el peso no se distribuye de igual manera que en quien lo realiza descalzo o con una suela baja y chata al suelo. Los ángulos de incidencia de la gravedad son totalmente distintos. A esto súmenle una barra con kilos en la espalda…

Esta rigidez que se puede generar en el tobillo desata una cascada de acciones no deseadas para nuestro cuerpo, es decir, conlleva una pérdida de dorsiflexión del mismo, lo que posteriormente traerá una serie de molestias como puede ser en la cara anterior de las rodillas, en las caderas, o también en la espalda baja, y por ende terminar en alteraciones posturales crónicas, como así también en la mecánica.

Los músculos que involucran a las piernas, especialmente las zonas de tobillos y pies, no solamente tienen por función producir fuerza, sino que también pueden absorber fuerzas de impactos como al caminar, trotar, saltar o correr. ¿Qué pasa cuando ellos no están activados en forma correcta? Mucho de ese estrés es transmitido a los tendones, ligamentos, fascias y todo tejido blando que loS rodea, especialmente el talón de Aquiles y la fascia plantar.

Otro efecto que se genera y no menos importante es que los pies, junto a los dedos y los tobillos comienzan a ser inhibidos para sus funciones, con el correr del tiempo presentan menores estimulaciones de sus receptores sensoriales, y comienza a desencadenarse un desorden que va desde los pies hasta el tren superior. 

A modo de cierre podemos decir que muchas de las lesiones o patologías con la que los atletas llegan a nosotros pueden ser reducidas comenzando por un análisis biomecánico de su pisada. Si ésta se encuentra alterada emprenderá un viaje de ida a una salud general del mismo. Tal vez su problema esté en la selección del calzado correcto para entrenar la fuerza. Por ello para nosotros reviste una gran importancia que cada atleta de ATP se encuentre en condiciones óptimas a la hora de entrenar o de moverse, y los invitamos a probarlo durante un tiempo considerado para que luego nos comenten cuál fue la sensación y los resultados.

Por Nicolas Vampa
Profesor de Educación Física UNLP – Preparador Físico

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