El Entrenamiento de la Fuerza en la prevención de lesiones musculares

Como Entrenadores en el área de la Fuerza y Acondicionamiento Físico debemos trabajar en la anticipación y prevención de lesiones musculares de nuestros deportistas.

Las lesiones musculares son uno de los principales problemas en el desarrollo y evolución de un programa de entrenamiento. Ya que, una vez que la fibra muscular se lesiona inevitablemente llevará un periodo de tiempo su recuperación, en muchos casos significando la imposibilidad de conseguir los objetivos planteados en el año.

Es común escuchar en el ámbito deportivo: “…tal jugador se desgarró  los isquiotibiales tantos cm. lo mandamos a rehabilitación…”, “…se desgarró el aductor a la hora de patear una pelota…”, “…micro ruptura del recto anterior al realizar un sprint…”…etc; ahora bien, ¿no les parece que algo se está haciendo mal?, ¿no creen que esos deportistas están invirtiendo mucho tiempo en rehabilitación y por lo tanto perdiendo su tiempo y posibilidad de jugar?

Otra frase hecha que escuchamos: “…hice rehabilitación, me sentí bárbaro volví a jugar y me resentí otra vez en el mismo lugar o grupo muscular..”

Okey, ya sabemos cuáles son las lesiones más comunes en cada disciplina deportiva (hoy en día hay miles de estudios referidos a ello), ya conocemos lo que dicen las estadísticas sobre las incidencias de dichas lesiones; ¿entonces no será hora de frenar la pelota y preguntarnos por qué sucede esto y qué deberíamos modificar en el entrenamiento de nuestros atletas?

La respuesta a estas preguntas está básicamente en la incorporación del entrenamiento de Fuerza  al desarrollo deportivo de cada atleta.

Según la modalidad o disciplina que se practique, el jugador deberá cubrir unas demandas de fuerza mínima para su práctica segura. Es por ello que en ATP buscamos potenciar el rendimiento de nuestros atletas optimizando los niveles de fuerza relativa en relación al peso corporal.

La fuerza puede clasificarse en dos tipos: fuerza absoluta y fuerza relativa.

La fuerza absoluta es la fuerza de un individuo particular, independientemente de su peso corporal. Por regla general, a mayor peso corporal, mayor fuerza absoluta. La fuerza relativa, en cambio, es la fuerza de un individuo en relación a su peso corporal.

Un ejemplo simple de ello puede ser: cuando tenemos dos personas realizando sentadillas, Pedro levanta 180 Kg, con un peso corporal de 100 kg, mientras que Gerónimo levanta 140 Kg con solamente 70 kg. En términos de Fuerza Absoluta, Pedro es más fuerte; pero si realizamos el cálculo de Fuerza Relativa (dividimos el peso que levantó en Sentadilla por su peso corporal), nos vamos a encontrar que Gerónimo tiene una Fuerza Relativa de 2,0, mientras que la de Pedro es de 1,8. Como conclusión Gerónimo es más fuerte en proporción a su peso corporal.

Varios autores plantean que parBack Squata ser considerado fuerte y estar en condiciones de una práctica segura el deportista deberá tener una sentadilla de al menos 2 veces su peso corporal. Este será el piso para luego poder acceder a un entrenamiento más específico de fuerza. Para lograr tal cometido necesitamos de un trabajo de fuerza sistemático y específico a lo largo de un tiempo prolongado. El mejorar los niveles de fuerza relativa traerá muchos más beneficios de los que usted imagina, quedando plasmado dentro del campo de juego.

Retomando el eje de la cuestión, está demostrado científicamente que incluir un trabajo de fuerza específico para cada jugador en relación a sus necesidades deportivas ha disminuido hasta niveles mínimos de lesiones musculares. Hacemos hincapié en una práctica lo más específica posible, ya que no es lo mismo entrenar para un maratón que para jugar un partido de rugby (son dos cosas totalmente opuestas).

Como decimos en ATP: “…no esperemos a que suceda sino trabajemos en la anticipación a ello”.

Por lo tanto, queda claro que consideramos vital el Entrenamiento de la Fuerza y sus beneficios en la prevención de las lesiones musculares dentro de nuestro entrenamiento, cuyo objetivo principal será el de preparar a la fibras musculares y tejido blando para el esfuerzo requerido según el tipo de deporte a realizar, tanto a nivel mecánico como neuromuscular.

Nicolas Vampa
Profesor de Educación Física UNLP – Preparador Físico

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