La importancia del entrenamiento de la fuerza en adultos mayores

delfor_Foto Algunos autores consideran que envejecemos porque dejamos de hacer las cosas que nos mantenían jóvenes. En cierto sentido es acertada su afirmación porque sin razón alguna dejamos de hacer actividades naturales como correr, saltar o lanzar para quedarnos cada vez más estáticos. El cuerpo humano se adapta a las necesidades a las que es impuesto, por lo tanto si cada día hacemos menos nuestro cuerpo se va a adaptar a hacer cada vez menos.
Al envejecer, una de las capacidades físicas que más declina es la fuerza, sin embargo sigue teniendo un gran potencial de entrenamiento, incluso a muy avanzadas edades. “El entrenamiento de la fuerza puede ser una de las modalidades de acondicionamiento físico que mejor retrase el proceso de envejecimiento, permitiendo mejor funcionalidad en las actividades cotidianas y mejoras en todos los perfiles de salud de los adultos mayores” (Hakkinen, 2003).
El entrenamiento de la fuerza en los adultos mayores actúa también a nivel psicológico aumentando la confianza y mejorando la imagen corporal de las personas.
A fin de resumir estas lineas, el entrenamiento de la fuerza en adultos mayores:
  • aumenta la energía y vitalidad
  • mejora la flexibilidad
  • mejora los perfiles sanguíneos
  • mejora la densidad ósea
  • mejora la coordinación
  • mejora la resistencia al bajar el esfuerzo relativo para hacer cada movimiento
  • se reduce el estrés sobre el corazón y el sistema circulatorio
Estos son solo algunos de los tantos beneficios.
En ATP diseñamos nuestro lugar de entrenamiento para promover el movimiento, porque consideramos que, sin importar la edad, una de las mayores deficiencias físicas de nuestros días es la falta de movimiento.
Vení a moverte, vení a ATP.
(Ciencia y Práctica del Entrenamiento de la Fuerza. Kraemer W. y Zatsiorsky V.)

Filosofía ATP

En ATP, nuestra filosofía en cuanto al entrenamiento es muy clara, sabemos que la fuerza es la capacidad más importante y es por ello que basamos nuestros entrenamientos alrededor de esta capacidad.

Desde que hubo movimiento en los primeros seres vivos de la evolución, hubo fuerza para generarlo. La fuerza es la capacidad que nos permite movernos, es esa posibilidad de contraer los músculos contra el esqueleto la que nos permite realizar todos los movimientos de nuestra vida. Muchos hablan de la importancia del sistema cardiovascular, pero se olvidan que dentro de ese sistema hay un músculo muy importante, que se contrae y relaja, generando fuerzas para bombear la sangre alrededor del cuerpo: el mismísimo corazón. Lo mismo que el sistema de retorno venoso de la piernas, el cual se vale principalmente de la contracción muscular para bombear la sangre a través de las venas hacia el corazón.
Incluso la reconocida mundialmente actividad aeróbica no podría realizarse si no fuera por la capacidad de generar fuerza de nuestros músculos!!!

En definitiva, a nuestro entender la fuerza es la capacidad física principal, la que sirve de base para permitirnos desarrollar las demás capacidades. Sin embargo, hoy en día, el entrenamiento de la fuerza tiene un lugar de desprestigio, sobre todo en las mujeres y los adultos mayores. Una gran influencia del culturismo, o popularmente conocido como físico-culturismo, ha alejado a las mujeres del entrenamiento de la fuerza pensando que ellas mismas van a desarrollar esas cantidades de masa muscular y “deformarse”, como suelen decir. Muchas veces nos consultan en ATP si somos un gimnasio de hombres, a lo que respondemos que somos un gimnasio feminista porque queremos mujeres fuertes, con confianza e independientes por sí mismas y, en gran parte, en eso colabora el entrenamiento de la fuerza.

En los adultos mayores la fuerza se vuelve todavía más importante porque es la propia pérdida de fuerza lo que hace envejecer a las personas. La pérdida de fuerza les dificulta caminar, mantener el equilibrio, una densidad ósea suficiente y demás.

En fin, y a modo de resumir estas lineas: La fuerza es la base de nuestra vida como seres vivos en movimiento y es por ello que es la base de los entrenamientos en ATP.